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Encontrarán aquí ficciones breves, cuentos brevísimos que he venido escribiendo, la mayoría en el marco del "Taller de La Marina de Ciudad Ficticia" que ha sido y es mi hogar literario desde hace muchos años. Sean ustedes bienvenidos a leer y comentar.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Sol de otoño

Se observa con cuidado en el espejo, aplica crema humectante sobre el rostro y lo cubre de maquillaje; pasa el corrector de ojeras; ruboriza las mejillas y acaricia la tersura de su piel. Colorea los ojos en la gama del azul; dibuja una línea negra a su alrededor; unta con máscara las pestañas y comprueba que su mirada se ve sugestiva. Con el rouge dibuja unos labios carnosos y ensaya una sonrisa provocativa; da un toque marrón a las cejas y ahora sí está lista. Se contempla nuevamente de cuerpo entero, hace delicados mohines al cristal, otorga con un polvo rosado su último retoque al mentón y la nariz. Por último unas gotas de perfume detrás de las orejas y en las muñecas. Mira el reloj y comprueba que llegará cuarenta minutos tarde a la reunión de trabajo. Pero no importa, ella se siente diez años más joven para enfrentar la vida.

12 comentarios:

Patricia Nasello dijo...

Si es lo que necesitaba, bien hecho está.

El título es la frutilla de la torta: exquisito!

Abrazos, Elise

Anónimo dijo...

Me gustó la descripción frente al espejo y se me ocurrió un giro medio loco. Te lo paso. Abrazo. Mario Sorsaburu.

Se observa con cuidado en el espejo, aplica crema humectante sobre el rostro y lo cubre de maquillaje; pasa el corrector de ojeras; ruboriza las mejillas y acaricia la tersura de su piel. Colorea los ojos en la gama del azul; dibuja una línea negra a su alrededor; unta con máscara las pestañas y comprueba que su mirada se ve sugestiva. Con el rouge dibuja unos labios carnosos y ensaya una sonrisa provocativa; da un toque marrón a las cejas y ahora sí está lista. Se contempla nuevamente de cuerpo entero, hace delicados mohines al cristal, otorga con un polvo rosado su último retoque al mentón y la nariz. Por último unas gotas de perfume detrás de las orejas y en las muñecas. Mira el reloj y comprueba que llegará cuarenta minutos tarde, se anuda el panuelo para tapar su prominente nuez de Adán, revisa su labio superior por cuarta vez y comprueba con agrado que no hay rastro de bozo. Más mujer que nunca se sintió esa maniana. Y feliz.

Gabriel Bevilaqua dijo...

A vos te esperaría con sumo placer los cuarenta minutos, no porque necesites el maquillaje, sino simplemente porque las mujeres coquetas son encantadoras ;)

Por otra parte, me gusta mucho la mini porque viene a demostrar que un texto corto, contra lo que se dice habitualmente, si es trabajado de manera adecuada puede sostenerse casi como pura descripción. Lo sumo a mi microteca.

PD. El giro que te propone Mario lleva la mini por otro derrotero, por lo demás innecesario.

Elise Reyna dijo...

Patricia, muchas gracias amiga, un beso.

Mario: ya te lo coemté en el Face, tengo una con el tema que propones, la subiré pronto. Un abrazo y muhas gracias por visitarme.

Gabriel, el maquillaje es algo a lo que estoy acostumbrada (el teatro vio?). Pero es un ritual innevitable en las mujeres. He visto una amiga maquillarse los labios sin espejo y manejando, con una habilidad increíble.
Aprecio tu comentario sobre todo por lo de que se sostiene a pesar de que es una total descripción.
Cariños.

Mónica Ortelli dijo...

Cuando lo empecé a leer, pensé que se trataba de aquel otro al que hacés mención en el comentario a Mario. Pero no. Creo que a éste no lo había leído. Me gusta, tan visual. Un verdadero ritual para enfrentar lo que viene. Excelente título.
Un fuerte abrazo.

Sandra Montelpare dijo...

entonces que llegue tarde... o diez años antes !!! Buenísimo Elise!!

Elise Reyna dijo...

Gracias Sandra, compatriota!! jajaj

Elise Reyna dijo...

¡Gracias Mónica! Un beso

Rubén Pesquera Roa dijo...

Bonita minificción aparte, no había visto que añadiste uno de mis blogs, gracias amiga...

¡Ah!, y saluditos.

Elise Reyna dijo...

¡¡Rubén!! Allí estás en mi lista de blog, atenta a cuando publiques una mini. Saluditos y cariños, amigo.

Sara Lew dijo...

Un micro muy bello y elegante. Y se disfruta esa descripción sin esperar más, sin importar si al final hay algún giro inesperado o algo que remate la historia. Se disfruta.
Un abrazo.

Elise Reyna dijo...

Gracias Sara, bienvenida a mi blog. te mando un beso.