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Encontrarán aquí ficciones breves, cuentos brevísimos que he venido escribiendo, la mayoría en el marco del "Taller de La Marina de Ciudad Ficticia" que ha sido y es mi hogar literario desde hace muchos años. Sean ustedes bienvenidos a leer y comentar.

miércoles, 31 de agosto de 2011

Cuesta abajo

Abandonó la esquina del  bar La Unión pasada la media noche y se encaminó por las callejuelas de Retiro. Sentía frío pero no se prendió el abrigo, tal vez algún provincianito que  recibió la paga de la quincena, se viera tentado por sus pechos prominentes y caderas anchas. Se detuvo en la vidriera de una zapatería y su mirada se fue hacia esos, tan parecidos a los que su vieja usaba en invierno. Los pies le dolían y tenía un agujero en la media, justo en el dedo gordo que chocaba contra la punta de cuero de sus tacoaguja. Siguió caminando.
Tras un rápido ejercicio mental sumó la plata que guardaba en la cartera. Le alcanzaba para un bife a caballo y una botella del vino de la casa. Decidida entró al restaurante. Mañana será otro día, se dijo mojando el pan en el huevo frito. De  postre panqueques al ron: le fascinaba el fueguito azul que desprendían las manzanas ardientes. Después, café, coñac y un faso que aspiraba con fruición para arrojar el humo mientras contemplaba  las volutas intoxicadas de recuerdos.
 Dormitaba cuando se arrimó el mozo con la adición. “Señora…” dijo, levantando cada vez más la voz hasta que se atrevió a tocarla. Un golpecito en el hombro y ella se desplomó sobre el piso. Nunca más abrió los ojos.

13 comentarios:

Susana Inés Nicolini dijo...

Excelente relato. Tienes arte ¡Magnifico!
Un abrazo desde Ciudad de Buenos aires ;)

Humberto Dib dijo...

Un relato muy bueno, me gusta cómo has sabido llevar al lector hasta ese final dramático.
Un beso.
HD

Myriam dijo...

Pobre mina... que nació en un conventillo...¡Qué final! qué buena lógica imposible de prever.
Cariños,Miriam

Sandra Montelpare dijo...

Qué bueno, Elise! Casi sin adjetivación y tan bien logrado! chapeau!

Patricia Nasello dijo...

Dureza, melancolía y el latigazo final.

Un placer leerte, Elise

Cariños

Gabriel Bevilaqua dijo...

Elise, me ha gustado mucho este texto por varios motivos: uno, por el texto en sí; otra, por lo que demuestra dentro del género (me gustaron especialmente los detalles de la media rota, del bife a caballo, de la tentación).

Saludos.

senddero dijo...

Algunas palabras que no me sonaron, pero que deduje. El texto es un entero. Iniciio, desarrollo y un final que como lector no lo intuí. Claridad, sencillez y con las palabras justas me emocionaste. Bella noche besos Rub

El Periódico de El Prat dijo...

La mala vida es lo que tiene, que mata. sobre todo el fumar

Elise Reyna dijo...

Susana: me da gusto verte por acá. Gracias!

Humberto:"...cuesta abajo en mi rodada, las ilusiones pasadas..." siempre llevan a un final dramático. Un beso y gracias.

Miriam tal vez nació en un barrio pero la vida a veces te lleva Cuesta abajo. Besos amiga.

Elise Reyna dijo...

Sandra: los adjetivos solo son necesarios en cuotas pequeñas. Muchas gracias, un beso.

Patricia, siempre bienvenida. Un beso

Gabriel, si claro, los detalles que hacen a la originalidad del texto y que pierda frialdad. En eso estamos muy de acuerdo. Cariños y gracias.


Sendero: a veces hay textos que son difil de universalizar, pero si pudiste deducir para mí es un gran elogio. Muchos cariños amigo.

El periódico; si claro, fumar hace mal :) Un gusto. Saludos.

CaTeRiNa dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Sergio P. Migoya dijo...

Pues mañana fue otro día, aunque ya no lo podría vivir. Triste mini, también bella por tu habilidad para plasmar la escena con pincelada fina en vez de a brochazos barrocos.

ubcell

Elise Reyna dijo...

Sergio, un elogio tuyo vale mucho. Besos amigo.