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Adelante visitantes:

Encontrarán aquí ficciones breves, cuentos brevísimos que he venido escribiendo, la mayoría en el marco del "Taller de La Marina de Ciudad Ficticia" que ha sido y es mi hogar literario desde hace muchos años. Sean ustedes bienvenidos a leer y comentar.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Vuelo astral



"¡Ahora vuelvo!" exclamó mientras huía de su rutina de trastos sucios y ropa para lavar. Giró sobre sí misma en espiral ascendente y se fue abriendo camino entre millones de moléculas agitadas que fulguraban a su paso. Alcanzó la ubicación que deseaba y fuera de la gravitación terrestre, se dispuso a esperar que en el planeta azul se produjera el equinoccio de primavera.




sábado, 17 de septiembre de 2011

Galanteo en ropa de trabajo


 Lo encuentro como siempre, con el escobillón en las manos, extasiado frente al lienzo. Entonces acentúo las pisadas para que advierta mi presencia, y reanuda con prontitud su tarea.
Al pasar delante de la pintura, siento la intensa mirada de reproche de la joven del cuadro. Prosigo mi camino perturbada, porque he vuelto a interrumpir el sublime momento que acontece por las mañanas, entre el muchacho de la limpieza y ella.

Minificción ganadora del Concurso XLIX - octubre del 2003, del Taller de Minicuento de Ficticia. 
Publicada en La Jornada Semanal, domingo 19 de septiembre de 2004 núm. 498 y en Ficción Mínima, 14 de junio de 2009

miércoles, 7 de septiembre de 2011

Nora



Salió de la casa dando un portazo y, con el equipaje a cuestas, recorrió, muy abatida, las calles de Oslo. Luego de horas deambulando, decidió ir en búsqueda del escritor hasta el Gran Café, allí donde él pasaba gran parte de las horas.

—Querido Henrik, es demasiado lo que me pides. Por favor, cambia el final —suplicó con lágrimas en sus ojos.

En vano él quiso persuadirla utilizando argumentos que la mujer apenas llegaba a comprender pero, al advertir que no la convencía, Ibsen, exclamó ofuscado:

—¡Deberás cumplir con ese desenlace o la editorial no me publicará la obra! —Y sin más vueltas continuó con sus escritos.

Fue un instante esclarecedor. Ella se levantó sin prisas, mirada desafiante, dispuesta, ahora sí, a tomar sus propias decisiones.